Historia del cristianismo. Parte 2
Tal vez el acontecimiento más importante fue la ruptura entre las Iglesia Latina y Oriental en el Gran cisma de 1054, debido a factores políticos vinculados a la rivalidad entre Roma y Constantinopla y a diferencias teológicas irreconciliables. Ahora bien, de fondo estas dos Iglesias eran radicalmente disímiles desde su creación, a causa de dinámicas externas como la lengua, la historia, la cultura y la geografía de las zonas donde se habían instalado. Además, con la donación de tierras que Pipino el Breve de Francia había hecho al papado en el 756, el papa se había vuelto no solo un líder espiritual sino un jefe de Estado poderoso que recibía grandes dividendos de los Estados pontificios, aumentando considerablemente su influencia frente al patriarca de Oriente cada vez más dominado por el emperador del Imperio bizantino.









